De acuerdo a un reportaje publicado el domingo 04 de Abril por El Mercurio, especialistas afirman que el terremoto evidenció deficiencias en cómo se ejecutan las modificaciones en las casas en Chile. Muchos de los planteamientos refuerzan la idea de que al momento de planificar una ampliación es mejor asesorarse por profesionales, especialmente cuando se trata de un segundo piso o una ampliación que modifique una parte estructural del inmueble. Reportaje por Felipe Alamos Undurraga.
“Hay más casas dañadas por ampliaciones de lo que pensábamos inicialmente”, afirma Alejandro Miño, gerente general de Casa Check, empresa especializada en la revisión de viviendas.
“Existe un gran número de viviendas que sufrió daños en el terremoto por ampliaciones erróneamente ejecutadas”, asegura Miguel Mellado, director de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Universidad Central.
“Es una realidad frecuente. Y no sólo en Santiago. Por ejemplo, una proporción importante de las viviendas de abobe dañadas en la zona de Curepto sufrieron un daño mayor al esperado debido a modificaciones mal ejecutadas en su estructura”, agrega Claudio Vásquez, académico de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Afirman los expertos que todos estos daños no son fruto del azar, sino que radican en una cultura arraigada en Chile: improvisar y no consultar a las personas idóneas.
También, aseguran, se debe avanzar en una mayor fiscalización, pues una obra, aunque parezca menor, puede eventualmente producir cambios en cómo funciona una vivienda en un sismo o incendio.
Errores en remodelaciones aumentan daños por sismosLecciones del terremoto Opinión de especialistas ]
U n terremoto lo desnuda todo. Hasta las casas. Deja en evidencia todas las ampliaciones o remodelaciones mal hechas, afirman los especialistas.
“Tanto en Santiago como en las zonas cercanas al epicentro, he sido testigo de cómo malas decisiones respecto de la modificación de viviendas, han redundado en daños de diversa envergadura en las construcciones. Y hablo no sólo de construcciones antiguas. También se han visto afectadas casas nuevas”, cuenta Claudio Vásquez, arquitecto y académico de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
“El terremoto del 27 de febrero nos mostró las deficiencias que presentan muchas de las ampliaciones ejecutadas en las viviendas de nuestro país”, afirma Miguel Mellado Espinoza, director de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Universidad Central de Chile.
Y explica que en las ampliaciones o modificaciones de una vivienda, se suelen cometer tres grandes errores. Quedaron de manifiesto en el gran sismo.
Malas elecciones
“El primero de ellos guarda relación con unir los antiguos espacios con los nuevos, cortando muros. Ello implica que la estructura en dirección del muro perderá la capacidad de soporte y de absorber la energía de un sismo. En este sentido, antes de romper el muro para unir los espacios, se debe efectuar un análisis de la estructura, de forma de incluir elementos estructurales (pilares y vigas) que reemplacen al muro a eliminar”.
El segundo error, señala, dice relación con la materialidad de la ampliación. “Se suele ejecutar las ampliaciones con materiales diferentes a los de la vivienda original, los cuales frente a movimientos sísmicos tienen comportamientos disímiles, generando con ello un juego entre los elementos, lo que puede llevar al colapso de la estructura original. Este es el caso, por ejemplo, de viviendas de adobe con ampliaciones en albañilería de ladrillos”.
Y el tercer tipo de error comprende la unión estructural de la vivienda con la correspondiente a la ampliación. “En no pocos casos, se construyen ampliaciones de albañilería confinada (con cadenas y pilares), cuyos elementos estructurales no quedan adecuadamente unidos a la estructura original. En consecuencia, dichos elementos no trabajan en conjunto y generan separación entre ellos, lo que puede conducir a su daño”.
Por su parte, Orio Martin, arquitecto y perito tasador, señala que en los casos en que ha visto daños han sido producto de la alteración de la estructura de la construcción inicial. “En ocasiones por ampliación, como segundos pisos sobre plantas no acondicionadas para esto. Y en otras, por modificaciones para adaptar otro uso, como locales comerciales que en los primeros pisos habían ampliado o derribado parte de muros para abrirse a la calle, o en restaurantes que habían eliminado parte de los muros estructurales interiores para liberar el espacio”.
Alejando Miño, gerente de Casa Check, agrega más desaguisados a esta lista.
“Otras situaciones, con consecuencias menores pero que a la vista resultan preocupantes, corresponden a la construcción de terrazas techadas en estructura metálica. El anclaje o fijación de ésta al perímetro de la casa (generalmente en el patio posterior), al no ser el adecuado, ha ocasionado que los marcos metálicos choquen con los paramentos de la vivienda produciendo roturas en los recubrimientos de hormigón (capa que protege la armadura de fierro). A esto se suma que la elasticidad de esta estructura es distinta a la del hormigón y, en el caso del terremoto, la frecuencia del movimiento entre uno y otro es absolutamente dispar, lo que produce choque entre ellos”.
Y también, señala, se cuentan las ampliaciones de muros aprovechando los cierres perimetrales de las casas. “En estos casos, los propietarios han incorporado como muros de la vivienda panderetas o ‘muros’ de placas de hormigón. Sobre estos ‘muros’ se apoyan cerchas de la estructura de techumbre ampliada cargándolos con una masa (peso) para la cual no están preparados. Si a esto se le agregan los esfuerzos de un terremoto (empujes verticales, horizontales y/u oscilatorios), el resultado es el colapso del elemento, la destrucción de los cierros y el desplome de la techumbre, por nombrar los casos de mayor connotación”.
Las normas
Afirman los expertos que, lo peor del caso, es que estos errores se podrían haber evitado con más fiscalización y conciencia.
Señala Alejandro Miño que existe un concepto equivocado respecto de las ampliaciones. “Se cree que por ser una construcción liviana, de bajo costo – que probablemente no se va a declarar-, no requiere de mayores gestiones. Este error ha quedado de manifiesto en el terremoto del pasado 27 de febrero”.
Agrega Miguel Mellado que las ordenanzas municipales establecen la necesidad de presentar un proyecto de ampliación con el aval de un profesional (arquitecto, ingeniero civil, ingeniero constructor o constructor civil). “No obstante, la mayor parte de las ampliaciones se efectúan en forma irregular. Tanto así, que existió ‘la ley de mono’ que permitió regularizar muchas ampliaciones ilegales. Lo anterior es una clara señal de que la ley sin fiscalización no es respetada”.
Por ello, dice, se debe generar un cambio en la normativa municipal, para que efectivamente se obligue a que toda ampliación deba venir acompañada de una pequeña memoria de cálculo estructural, efectuada por un profesional responsable.
Aunque coinciden todos en que nada reemplaza la responsabilidad individual.
En ese sentido, Alejandro Miño afirma que es importante considerar la participación de una ITO- Inspección Técnica de Obra, único participante del proceso cuyo objetivo final es el de velar por el fiel cumplimiento del proyecto. “Dependiendo de la experiencia del inspector, incluso hará aportes tendientes a modificar el proyecto en caso que exista alguna deficiencia u omisión en éste”.
Así, concluye el gerente de Casa Check, lo importante es asesorarse por profesionales o técnicos con experiencia para la generación, al menos, de un proyecto y para las etapas de construcción y fiscalización”.

















